Cosechas lo que siembras
Durante años nuestro país ha
vivido a la zozobra y merced de los políticos, la idea de democracia esta tan
impregnada en el ideario colectivo que estos mismos políticos que engendraron
esa idea están en peligro de perder su idea de democracia. Ahora, la mayoría de
estos políticos promueven la estancia de una democracia que solo les ha
beneficiado a ellos y a sus círculos de poder, ahora, promueven y gritan que «la
democracia esta en peligro» lo que nos debemos preguntar es ¿La democracia de
quienes esta en peligro? Y ¿Cuál democracia esta en peligro?
La democracia no es solo tener libertad de expresión, no es solo salir a votar, no solo es tener libertad de prensa, la democracia va más allá de conceptos tan básicos como estos, conceptos que los políticos arcaicos han impregnado en nuestra sociedad. ¿Se han preguntando o reflexionado a profundidad por qué los políticos viejos dicen que la democracia esta en peligro? Un modelo de democracia construido a base de mentiras, engaños, corrupción y malversación no es democracia, es saqueo, es impunidad, esa es la democracia que se juega El Salvador. Durante años los partidos se han repartido las instituciones del estado, se han repartido los cargos de segundo grado y ahora que las encuestas y la población están a punto de sacarlos nos vienen a contar que su modelo corrupto de democracia esta en peligro y que es el mejor. En apariencia la nueva correlación política dentro de la Asamblea Legislativa estaría replicando esas practicas y eso es justo lo que les molesta, no quieren que otros elijan por ellos, no quieren dejar su espacio dentro de la Asamblea Legislativa, no quieren dejar que otros elijan esos cargos de los cuales ellos se han favorecido durante años.
Para muestra un botón, el
Fiscal General de la República es un ejemplo tangible, el fiscal Raúl Melara es
militante del partido Alianza Republicana Nacionalista. Un fiscal puesto a
medida de la fracción legislativa mayoritaria hoy por hoy ¿Cómo podemos
asegurar que estos funcionarios trabajen bien si tienen afiliaciones
partidarias? El fiscal ha sido cómplice de delitos graves de miembros de su
partido, por ejemplo, Norman Quijano, acusado de pactar con las pandillas,
Ernesto Muyshondt acusado de pactar con las pandillas y de retener de manera
ilegal las prestaciones de sus trabajadores o bien, el alcalde Roberto d'Aubuisson
que ha incumplido de manera reiterada ordenes judiciales. ¿Qué ha hecho el
fiscal? Nada. De la misma forma el Procurador para la Defensa de los Derechos
Humanos, financista del partido FMLN puesto a la medida del partido de «izquierda»,
o bien el magistrado presidente de la Corte de Cuentas el señor Anzora,
premiado por pasar información confidencial al diputado Rodolfo Parker, información
confidencial que no puede ser divulgada según la ley.
Todos ellos, todos estos
movimientos han sido parte del esquema de democracia de los partidos arcaicos
que hoy se oponen a que el pueblo los saque del poder, no les molesta perder,
les molesta que serán victimas del mismo modelo de corrupción que han impregnado
por años -en caso de que los nuevos diputados sean corruptos-, serán victimas
de las leyes desiguales que han creado y que han ido en detrimento de la población,
ese es el peligro para ellos, que sus privilegios, sus favores, sus transas
bajo la mesa, su corrupción, se expondrá y que serán victimas de esa «democracia»
que tanto profesan.
El dicho se cumple, cosechas
lo que siembras, estos políticos han sido los que durante años han promovido la
impunidad, las malas mañas, la corrupción, los tratos bajo la mesa, estos políticos
han degradado la política a ser algo despreciable. Sus mañas y su democracia se tambalean
a medida que la gente se ha dado cuenta que la falsa democracia que nos han
vendido es solo un cumulo de corrupción, de sobornos y de miles de millones
lavados. No vamos a una dictadura, no vamos a un país autoritario, no vamos a
nada, porque el futuro es incierto. Es cuestión de sentido común, la democracia
para ellos es mantener sus privilegios, mantener a sus amigos en el poder para
poder hacer sus tramas de corrupción, hacer leyes para sus financistas, no respetan
la voluntad del pueblo, a la voluntad del pueblo la denigran, la ofenden y la
degradan si esa voluntad no esta en la misma sintonía que ellos.
Estos que ahora se rasgan las
vestiduras diciendo «basta al odio» son los mismos que te ofenden si votas por
un color diferente, que te meten miedo, que te llaman poco pensante por votar
diferente, que te denigran y deslegitiman por no darles el voto de «confianza»
a ellos -una vez más-, las oportunidades las tuvieron, han tenido años para
sacar al país de la pobreza, del subdesarrollo, de la delincuencia, han tenido
años para promover leyes contra la corrupción, contra la impunidad, contra el
lavado de dinero, contra las mafias, pero, nunca han hecho nada ¿Saben por qué?
Porque alguien que pertenece a la mafia nunca estará a favor de tirar a sus
compadres al fuego, porque donde uno caiga, caen todos. Lejos de ello, se han
protegido, poniendo a personas hechas a la medida para no perseguirlos,
fiscales, procuradores, presidentes de la Corte de Cuentas, magistrados del
TSE, magistrados de la Corte Suprema de Justicia, etc. Y han promovido leyes
para beneficiarse y no ser juzgados, como esa pésima ley que evitaría que los
que se enriquecían ilícitamente fuesen juzgados, o esa ley de amnistía que iba
a indultar a todos los criminales de guerra, han movido masas de criminales
para darles el voto, han promovido todo aquello que les beneficie, han
promovido todo aquello que no los lleve a la cárcel y eso es la democracia para
ustedes.
El 28F se juega una cosa, o
decirle adiós de una vez por todas al modelo paupérrimo de democracia o seguir
con lo mismo, con despilfarros, robo, corrupción y saqueos. El que muchos actuales
diputados estén «limpios» es solo muestra de cómo la corrupción tiene sus tentáculos
bien adentro del sistema, el que estos políticos corruptos hagan alharaca de su
«idoneidad» es solo muestra de que cuando el sistema está bien corrompido los políticos
pueden lucirse diciendo que son idóneos (aunque hay excepciones).
El miedo de los que van para
afuera es el miedo de que todo lo que sembraron se les regrese, se les voltee y
que ahora sean victimas de todo lo que hicieron, de que ahora sean victimas de
su modelo de “democracia”.