Desinformación en tiempos de campaña


En la mayoría de cosas de esta efímera vida todo se basa en la realidad, que es por ende la verdad, la verdad no es una interpretación de un periódico, un noticiero, una radio, un periódico digital, un sitio web o un periodista. Esta campaña política rumbo a los comicios del 28 de febrero se ha caracterizado por una serie de mentiras, calumnias, desinformación y ofensas, de parte y parte, es decir, de parte de los partidos del oficialismo y de parte del gran bloque de oposición de Bukele.

Recabemos ciertos aspectos que constituyen mentiras, y en muchas ocasiones, falacias (psicológicamente hablando). Cuando los candidatos de NI o GANA hablan que durante los gobiernos del bipartidismo no se hizo nada, eso es una mentira y bien una generalización apresurada. No fundamentan sus argumentos, no los razonan y tampoco muestran evidencias, lo mismo cuando se refieren a que todos los funcionarios de un gobierno o un gobierno entero fueron corruptos. En primicia, no se puede acusar a alguien de algo que no esta debidamente probado y, tampoco se le puede tachar de «algo» sin antes haber sido vencido en juicio. Obviamente muchos de los casos a los que se refieren los partidos del oficialismo están más que documentados, sin embargo, nuestro sistema de justicia que es el más ineficiente, poco criticado y exigido es el que promueve la corrupción y la impunidad, de no ser así, muchos políticos estarían, por sus mismas declaraciones y por la prueba documental, encarcelados.

La desinformación viene cargada de medias verdades, mentiras descaradas, victimismo, hipotéticos y noticias prefabricadas; elementos que han estado a la mano de todos los partidos en contienda.

Muchos que hacen oposición a Bukele y a los partidos que lo secundan hacen hincapié que un voto por NI y GANA es un voto por el autoritarismo, la dictadura y el deterioro del estado de derecho, lo cierto es que, ambos partidos han sido los que menos incidencia han tenido en la vida política reciente de nuestro país. Como cuando escuchamos a candidatos del FMLN, ARENA, Nuestro Tiempo decir que los candidatos de NI solo llegaran a asentir y decir «si presidente», una mentira basada en un hipotético. Aquellos que comparten la premisa dirán: es verdad. Lo cierto es que en la vida no se prueba un acto por el hecho de hablarlo, sino, por el hecho de ejecutarlo. Lo mismo es cuando aducen que los candidatos de NI no son estudiados, otra nueva mentira, pues, la mayoría de los candidatos tienen estudios en diferentes carreras universitarias.

Un candidato decía, combatamos la desinformación al mismo tiempo que decía que los candidatos del otro partido solo levantarían la mano sin criterio ¿A caso él conoce la manera de reaccionar, pensar y sentir de los candidatos del otro partido? No podes combatir algo haciendo exactamente lo mismo. Los partidos políticos que han ostentado el poder durante años manejan la primicia de que El Salvador va en camino a una dictadura, exactamente lo mismo que decía ARENA del FMLN cuando Mauricio Funes se posicionaba como el favorito en las encuestas, y no, eso no significa que, porque algo pasó y se este repitiendo con muchas similitudes, será lo mismo. En falacias se conocería como: Post hoc ergo propter hoc.

Muchos candidatos promueven este tipo de falacia, junto con la falacia circular (Petitio pincipii). Se basan en hechos que ocurrieron para probar la veracidad un nuevo hecho, así como, aquellos candidatos que repiten lo mismo y no llegan a nueva conclusión. Un ejemplo de la falacia post hoc ergo propter hoc es cuando se asume que el TSE no fallará solo porque en 2019 certificó sin problemas el gane electoral del actual presidente de la República. Es decir, es el mismo evento, no puede ocurrir que se de un fraude, lo que es una falacia. Solo porque el hecho venga dado por una misma causa -las elecciones- no significa que el ente supremo de elecciones no pueda fallar solo porque no falló aquella vez.

Ambos bandos en contienda ocupan las falacias, la desinformación, las mentiras, las noticias prefabricadas, etc. Todo para desacreditar a su oponente y obtener el mayor beneficio electoral.

La mayoría de los que estamos en la sociedad, también hacemos uso de una falacia, la falacia: ad hominem ¿Por qué? Pues muchos cuestionamos el pensamiento, las ideas, el razonamiento y las conclusiones de ciertos candidatos por su procedencia, es decir, por el partido de donde vienen. Ejemplo de ello es decir que todos los candidatos de ARENA son ladrones, lo que es una falacia; solo nos basamos en sus características negativas (más que todo del partido) para aducir que todos son malos candidatos o que todos los candidatos del FMLN son personas iletradas. Hacemos uso de esto cuando descalificamos las ideas y posicionamientos de candidatos de NI solo por venir de ese partido. En todo caso debemos informarnos de manera racional, evaluar a nuestros candidatos y hacer un ejercicio maduro y consciente del voto.

La democracia es el pueblo, no el político. Un país sin democracia no tiene políticos, tiene activistas y personas autocráticas manejando las instituciones del estado.