El FMLN: un páramo estéril
Un proyecto político que
después de la Guerra Civil salvadoreña, tuvo dos gobiernos y más de 30
diputados en algunas legislaturas ha quedado reducido a un espectro político
con apenas 4 diputados y algunos alcaldes, pasó de ser el predominante partido
guerrillero a ser, el hipócrita partido de izquierda con nuevos oligarcas.
No podemos desacreditar
obras y procesos de desarrollo que en algunos rubros este partido y sus
gobernantes heredaron al país, pero, hoy día, son más las cualidades malas que
las buenas las que se pueden contabilizar en el historial político del
moribundo partido de Farabundo.
Lo que fue algún día el
glorioso FMLN que agrupaba a las organizaciones izquierdistas más relevantes
del país en los años 70, ahora no tiene ni rezagos minúsculos de lo que algún día
sus buenos dirigentes y ex guerrilleros soñaron. El FPL (Fuerzas Populares de
Liberación Farabundo Martí), el ERP (Ejército Revolucionario del Pueblo), RS
(Resistencia Nacional), el PCS (Partido Comunista Salvadoreño) y el PRT (Partido
Revolucionario de los Trabajadores Centroamericanos) fueron partidos con raíces
diferentes, pero con un objetivo en común. Muchos de los guerrilleros del
entonces y recién formado FMLN no comulgaban con la ideología de los Castro en
Cuba, sin embargo, para mantener financiamiento y formación paramilitar por
parte del régimen de los Castro y de la Unión Soviética debían ceder a sus
propias ideologías para poder llevar a cabo esa “heroica” batalla para darle
voz a miles de campesinos, sacerdotes, comunidades, etc. No hay que decir, que
el FMLN ha representado de manera histórica un movimiento anti gobierno que
hizo eco en toda América, muchas series y películas retratan en esencia lo que
fue la guerrilla salvadoreña, con su artillería de guerra para repeler a sus
enemigos, los militares.
Es muy probable que los
inicios del FMLN tuvieran convicciones genuinas de generar cambios profundos en
el país, de cambiar el sistema por un sistema de -bienestar- para el pueblo
salvadoreño. Sin embargo, el FMLN a penas en sus inicios ya se veía envuelto en
trifulcas internas porque algunos de sus altos mandos se fugaron con
millonarias cantidades de dinero a vivir esa vida que tanto repudiaban de los
-yankees-, Roberto d’aubuisson en algún momento dio una clase magistral de lo
que ellos repudiaban (los comunistas), está claro que dentro del mismo partido
FMLN habían posiciones antagónicas entre los altos mandos guerrilleros, pero que
no terminaban de separarlos para lo que sería su actuación estelar en los mal
llamados “Acuerdos de Paz”.
La degradación del FMLN y la
corrupción sistémica de El Salvador toma forma legal desde los “Acuerdos de Paz”
con un partido guerrillero exigiendo su personería jurídica de su movimiento y
la permutación de todos sus delitos de guerra, a parte de negociar beneficios económicos
para los altos mandos, la muestra mas genuina de la degradación del FMLN fue ver
como altos mandos del partido salieron de este porque las actuaciones de la
dirigencia y de los nuevos diputados comenzaba a separarse de las convicciones
que se forjaron en 1970. Pero esto solo es parte de la cruenta y pírrica historia
del partido de izquierda.
El error más grande del FMLN
probablemente no haya sido convertirse en los nuevos millonarios, dueños de
grandes corporaciones nacionales y multinacionales, sino, su flamante periodista
estrella, experto en verbosidad que le ganó y cautivó las ansias de poder de la
vieja guardia efemelenista, Funes. No solo fue un error dejarse cautivar por la
labia, sino, dejar entrar a las filas del partido a un personaje que en nada expresaba
el verdadero espíritu del FMLN, sino, dejarse corromper por lo que el poder
suele ofrecer: lujo, dinero, excesos, arrogancia, prepotencia, etc. Y,
asimismo, pasa dejando que en el Gobierno de Salvador Sánchez Cerén un genuino
ancestro y representante de las convicciones guerrillera gobernara con mano
mansa y que dejara que funcionarios de su administración, incluyéndose
saquearan al Estado (bueno, es la esencia de toda extrema izquierda).
Lo que deja más acongojada a
la población que alguna vez creyó en el FMLN es su basta y amplia hipocresía.
No solo por aducir que la actual administración de Bukele (un ex discípulo del
FMLN) es corrupto y dictador, sino, porque al mismo tiempo que acusan a Bukele
de tirano con su dedo roto, se vanaglorian en las dictaduras “revolucionarias”
de Nicaragua, Cuba y Venezuela; Estados que han demostrado y dejado en
evidencia que el socialismo del Siglo XXI es una enfermedad dura, utópica y que
engaña a enormes masas de población con aspiraciones de superación. Algunos del
FMLN hablan de la Salud en Cuba ¿Pero qué sistema? El sistema de Salud del lado
de Cuba para ricos o el sistema de Salud del lado de Cuba para pobres, hablan
de los grandes logros del chavismo ¿Qué logros? El que todos los venezolanos
sean iguales, sí, igual de pobres. O los logros del Orteguismo, de explotar la deuda
de Nicaragua, luego de que los esfuerzos del último presidente que antecedió al
Orteguismo habían reducido la deuda de la Nicaragua.
El FMLN se ha convertido en un
partido de fracasados con resacas de -gloriosos- que su jactancioso papel de gloria
es haber sido encarcelados y torturados por militares, sin embargo, no se dan
cuenta que ese estado de calamidad al cuales fueron sometidos en los tiempos de
la guerra, es el mismo estado al que sometieron a miles de salvadoreños después
de la guerra; salvadoreños viendo como asesinaban a sus hermanos, tíos, padres,
madres, abuelos, etc. Salvadoreños extorsionados, secuestrados y torturados por
los criminales que tuvieron de inspiración a los “gloriosos” guerrilleros del
FMLN. ¿Qué de bien y qué de progreso podemos ver en gobiernos que autorizaban
la muerte de dos salvadoreños por día? ¿Qué
de bueno podemos ver en el pacto entre pandillas avalado y apoyado por el
Gobierno de la República de Mauricio Funes?
Los estragos de todas sus
actuaciones y de su desfachatez de legalizar la corrupción, les pasó factura
desde 2018, pasando de al menos 31 diputados a 23 y, luego en 2021 estar
reducidos a 4.
Estoy seguro que, ni
Farabundo Martí, ni Marx, ni Augusto Sandino, ni Bolívar estarían de acuerdo
con las actuaciones de la hipócrita izquierda consagrada en partidos como el
FMLN, el FSLN, el Partido Comunista de Cuba y el PSUV. Sus actuaciones son en
esencia todo por lo que ellos en algún momento lucharon en contra. El utópico socialismo
de Marx prueba a menudo, por quienes se identifican con el marxismo y por quienes
dicen -emular- su sistema, que es un sistema fracasado.
No os preocupéis, esta es
una dedicatoria exclusiva para el FMLN, luego habrán de otros.
Pd: mis más sentidos deseos
por Chile y su nuevo presidente, ojalá que no convierta a uno de los países más
desarrollados de la región Latina en una Venezuela 2.0



